
Hace unos meses vivía en un séptimo piso, y por cosas de la vida tuve que mudarme; el ascensor se estropeó, y hasta el último día que tuve que mudarme, no lo habían arreglado, por lo que no me quedó más remedio que bajar todo por la escalera. Como mi edificio estaba muy transitado, decidí hacer la mudanza después de las doce de la noche... pues bien, si ya no tener ascensor era una auténtica faena, imagínense cuando bajando el mueble más grande de mi casa por la escalera, me topé con un vecino que tuvo la misma idea que yo; subir el mueble más grande de su nueva casa justo cuando yo lo estaba bajando...
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